Para entender por qué aparecen los nitritos y nitratos, primero debemos hablar del ciclo del nitrógeno. Es un proceso biológico natural donde las bacterias beneficiosas transforman los desechos de los peces y restos de comida en sustancias menos dañinas.
Todo comienza con el amoníaco, que es extremadamente tóxico. Un grupo de bacterias lo convierte en nitritos, y luego otro grupo transforma esos nitritos en nitratos. Este equilibrio es lo que mantiene a tus peces vivos y sanos a largo plazo.
Los nitritos son el resultado de la primera etapa de descomposición del amoníaco. Son altamente tóxicos porque entran en el torrente sanguíneo del pez e impiden que su sangre transporte oxígeno de manera efectiva, un fenómeno conocido como 'enfermedad de la sangre marrón'.
En un acuario maduro y bien equilibrado, el nivel de nitritos debe ser siempre cero. Si detectas cualquier lectura por encima de 0 ppm, es una señal de que algo va mal con la filtración biológica o que el acuario aún no ha terminado de ciclarse.
Los nitratos son el producto final del ciclo del nitrógeno. Aunque son mucho menos tóxicos que los nitritos, su acumulación excesiva puede estresar a los peces, frenar su crecimiento y fomentar plagas de algas indeseadas.
La mayoría de los acuaristas intentan mantener los nitratos por debajo de 20 o 40 ppm. A diferencia de los nitritos, los nitratos no desaparecen por sí solos mediante la filtración estándar; requieren intervención manual o el uso de plantas naturales para ser eliminados.
La herramienta más potente que tienes es el cambio de agua. Si tus niveles de nitritos o nitratos están disparados, realizar un cambio parcial del 30% al 50% reducirá inmediatamente su concentración de forma proporcional.
Para mantener niveles bajos de forma constante, evita la sobrealimentación y asegúrate de sifonear el sustrato para eliminar restos orgánicos. Además, el uso de plantas naturales como el potos, las flotantes o las anubias ayuda enormemente, ya que consumen nitratos como fertilizante.
No puedes ver los nitritos ni los nitratos a simple vista; un agua cristalina no siempre significa agua segura. La única forma de saber qué está pasando realmente es utilizar kits de medición químicos.
Es recomendable hacer pruebas semanales, especialmente antes de cada cambio de agua. Esto te permite detectar picos de toxicidad antes de que tus peces empiecen a mostrar síntomas de estrés o enfermedades.
Realiza un cambio de agua inmediato del 50%, reduce la alimentación y añade un acondicionador que neutralice el amoníaco y los nitritos temporalmente mientras las bacterias se recuperan.
Lo ideal es mantenerlos por debajo de 20 ppm para especies sensibles, aunque la mayoría de peces tropicales toleran hasta 40 ppm sin problemas graves inmediatos.
Las plantas consumen principalmente amoníaco y nitratos. Aunque pueden ayudar ligeramente, la eliminación de nitritos depende casi totalmente de una filtración biológica eficiente.