Es muy común ver a los bettas en pequeños vasos o jarras en las tiendas de mascotas, lo que ha creado la falsa creencia de que pueden vivir felices en espacios diminutos. Esta es una situación temporal de venta y no un hogar digno para un pez.
El pez betta necesita espacio para nadar, explorar y ejercitar sus aletas. Mantenerlo en un recipiente sin filtración ni calefacción reduce drásticamente su esperanza de vida y apaga sus vibrantes colores debido al estrés constante.
Para que un betta prospere, el estándar mínimo recomendado por acuaristas experimentados es un acuario de 20 litros. Un espacio de este tamaño permite que los parámetros del agua se mantengan estables y que el pez tenga un ciclo de vida saludable.
Es preferible un acuario con más superficie horizontal que profundidad, ya que los bettas suelen subir a respirar aire atmosférico a la superficie gracias a su órgano llamado laberinto.
El Betta splendens es un pez tropical que requiere agua tibia, idealmente entre los 24 y 28 grados Celsius. Un calentador con termostato es indispensable para evitar cambios bruscos de temperatura que debilitan su sistema inmunológico.
En cuanto a la filtración, es necesario un filtro que mantenga el agua limpia pero que tenga un flujo suave. Las corrientes fuertes pueden agotar al pez, ya que sus largas aletas dificultan el nado contra corriente.
Los bettas son carnívoros y necesitan una dieta rica en proteínas. Lo ideal es utilizar pellets específicos de alta calidad como base y complementar con alimento vivo o congelado, como artemia, larva de mosquito o daphnia.
Evita sobrealimentarlos; su estómago es aproximadamente del tamaño de su ojo. Dos o tres pellets pequeños, dos veces al día, suelen ser suficientes para mantenerlos sanos sin contaminar el agua con desechos sobrantes.
Son conocidos como 'peces combatientes' por una razón: son extremadamente territoriales. Nunca se deben mantener dos machos juntos. Sin embargo, en acuarios de tamaño adecuado, pueden convivir con caracoles o gambas grandes.
Si decides buscar compañeros peces, evita especies con colores muy llamativos o aletas largas que el betta pueda confundir con otro macho, así como peces muy activos que tiendan a morder las aletas de los demás.
Aunque pueden sobrevivir por su capacidad de respirar aire, no es saludable. Un filtro procesa los desechos tóxicos (amoniaco y nitritos) que de otro modo quemarían las branquias del pez. Un filtro de esponja es la mejor opción para ellos.
Si el pez está apático, lo primero que debes revisar es la temperatura. Si el agua está fría (menos de 23°C), su metabolismo se ralentiza. También puede ser señal de mala calidad del agua o una infección incipiente.
No son obligatorias, pero sí muy recomendables. Las plantas naturales ayudan a mantener el agua limpia y ofrecen lugares de descanso suaves donde el pez no se lastimará sus delicadas aletas, a diferencia de algunas decoraciones de plástico afiladas.